Para evitar malos entendidos, voy a poner los números correspondientes a los alumnos que DEBEN HACER LA RECUPERACIÓN de la segunda evaluación.
El grupo es SEGUNDO A:
2,4,6,7,12,15,16,18,20,21,22,23,24,25,29,30.
Disculpad el retraso. Ha sido culpa de los exámenes del B, que son muy pesados. Ánimo y la próxima semana nos vemos.
La tortuga milenaria solía decir: "No sé a qué vienen tantas prisas. En el lapso de tiempo de esta breve vida no podríamos llegar a donde queremos ni aunque pudiéramos viajar a la velocidad de la luz, así que es preferible no apresurarse."
martes, 29 de marzo de 2016
lunes, 28 de abril de 2014
LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA COMO CRIMEN
Diosa Kali. Plaza Durbar. Katmandú
Una lección es una peripecia de
fuerte dramatismo para el que la da y para los que la reciben. Cuando no es
esto no es una lección sino otra cosa –tal vez un crimen- porque es una hora
perdida y la vida es tiempo limitado y perder un trozo de él es matar vida,
practicar asesinato blanco.
Esto
lo escribió José Ortega y Gasset en su introducción al curso ¿Qué es la
técnica? Impartido en la universidad de Verano de Santander el año 1.933. Esas
palabras van dirigidas a la universidad de entonces (no solo a la española,
matiza Ortega), pero la idea de fondo es perfectamente utilizable en el
análisis de nuestro sistema de enseñanza, desde primaria hasta la universidad.
La
inmensa capacidad del sistema para tener a la gente perdiendo el tiempo viene
marcada por dos principios que permanecen habitualmente ocultos, no declarados,
pero que operan cada vez más abiertamente: el primero, la conveniencia de
mantener encerrados durante el
mayor tiempo posible a la mayor cantidad posible de adolescentes y jóvenes,
cada vez considerados niños durante más tiempo y, como consecuencia, cada vez
madurando más tarde. Los horarios laborales de los padres y la falta de trabajo
son las causas, que se camuflan bajo el discurso escasamente cuestionado de la
conveniencia de tener una prolongada escolarización obligatoria.
El
segundo, el desprecio por el conocimiento, por los contenidos, que se hace
especialmente patente en las modas pedagógicas más seguidas y vacía de
contenido real el tiempo en la escuela y en los institutos. Como consecuencia
se ha de rellenar ese vacío con todo tipo de actividades más o menos lúdicas
que deberían, en teoría, mejorar la socialización y hacer más felices a las
criaturas.
El
resultado es patente: un calendario cada vez más largo, unos horarios desmesurados,
años de encierro… para cada vez menos. El párrafo de Ortega nos lo deja claro.
El sistema de enseñanza es realmente un sistema de asesinato blanco en serie.
Un
crimen.
martes, 1 de abril de 2014
QUÉ ASCO DE SISTEMA
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Seguimos
con la polémica educativa en España. Desde todos los ángulos se reacciona ante
lo que todos sabemos: vivimos en el desastre más absoluto. La situación
económicamente crítica en la que nos encontramos convierte el problema en algo especialmente acuciante.
Lo
curioso es que si nos asomamos a lo que nos dicen los “expertos” encontramos
que apuestan por profundizar en el desastre; por consolidar un sistema que ha
convertido la enseñanza en una caricatura y los centros de enseñanza en
cárceles para adolescentes. Todo el que conozca la vida en un instituto desde
hace veinte años lo sabe: puertas cerradas, frustración, absentismo “de cuerpo
presente”…
Si
alguien quiere entender algo de este proceso irracional en el que colaboran
felices tanto supuestos progresistas “chachipiruli-posmodernos” como supuestos
“libegales” y que nos lleva al desastre como país debe buscar información en
otros lugares. Aquí les ofrezco las intervenciones de dos clásicos de la lucha
a favor de la enseñanza en España. Tuvieron lugar fuera de los cauces
habituales, lejos de los focos, sin la participación –interesada y torticera-
de los medios de masas que suelen tener intereses en el mundo editorial,
también en el de las editoriales “educativas”.
Como
en otros ámbitos, intentar entender las cosas suele llevarnos lejos de los
medios más seguidos, de los nombres que viven de su condición de supuestos
expertos, de los políticos que hablan sin saber muy bien de qué.
En
Villafranca de los Barros, con la hospitalidad de Juan Pedro Viñuela y Pedro
Rotili, así como los demás miembros de su activo y lúcido “seminario de
educación”, tuvo lugar un encuentro en el que desgranaron sus ponencias David
López Sandoval, autor del blog “La Autopsia” y profesor de literatura en
Bullas, Murcia, y Antonio Sánchez, también profesor tanto de instituto como de
la UNED en Madrid y autor del blog “Desde la caverna de Platón”, uno de los más
veteranos en la pelea “antipedagógica”:
Por si todo esto fuera poco, en
Francia emerge una nueva figura en el mundo de la enseñanza: un profesor que
osa enseñar a sus alumnos. Nos lo explica, y muy bien, Alberto Royo:
Estos romanos están locos…
sábado, 1 de marzo de 2014
ALEJANDRO, DIÓGENES, HARMODIO Y ARISTOGITÓN
Los Tiranicidas. Museo arqueológico de Nápoles.
Durante
la expedición de Alejandro a Oriente se produjo un episodio conocido como La Rebelión de los Pajes, que nos relata
Quinto Curcio. El rey sería implacable con los supuestos participantes
en la conspiración, asi como lo fue más tarde con nuevos supuestos traidores, entre
los que se encontraba el hijo de su general Parmenión. Los conspiradores eran
todos de rango elevado, pero siempre hay descontentos, maltratados y
damnificados, así que el poderoso nunca puede considerarse completamente a
salvo. No es extraño que numerosos tiranos hayan sido presas de la paranoia. Más
en un contexto cultural como el greco-romano, exaltador de la figura del tiranicida, mil veces representada.
Platón
escribió que el tirano es esclavo del miedo, al igual que su pueblo es esclavo
del propio tirano. Sería excesiva la lista de gobernantes asesinados de mil
modos víctimas de conspiraciones movidas por el amor a la libertad o por la
pura ambición.
El
poder es droga poderosa; el poder absoluto es la más adictiva de todas ellas.
¿Cómo no admirar a quienes son tan orgullosos y se sienten tan seguros de sí
que afrontan como único objetivo vital ser dueños exclusivamente de ellos mismos?
Sin
duda un personaje como Diógenes el cínico tenía que ser un enigma insondable
para alguien como Alejandro. En el pseudo Calístenes el imaginativo autor sitúa
al rey macedonio discutiendo con los gimnosofistas de la india, los
sabios desnudos. De forma similar Diógenes Laercio nos relata en sus Vidas,
opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, unas cuantas
anécdotas sobre un encuentro entre Alejandro y Diógenes el cínico improbable desde el punto de vista
histórico, pero atractivo para el autor que confronta dos modos radicalmente
distintos de vivir en una lucha extraordinaria. ¿Cuál de los dos era realmente
el dueño del mundo?
El
historiador relata que en cierta ocasión el filósofo fue interrogado sobre cuál
es el mejor material para construir una estatua. Su respuesta fue: Aquél con
el que se forjó la estatua de Harmodio y Aristogitón –los tiranicidas antes mencionados-.
Todo un programa político.
Alguien le recordó que sus paisanos de Sínope le habían condenado al destierro. Él replicó: Y yo les he condenado a ellos a quedarse. Todo un programa vital.
Alguien le recordó que sus paisanos de Sínope le habían condenado al destierro. Él replicó: Y yo les he condenado a ellos a quedarse. Todo un programa vital.
Incluso al ser vendido como
esclavo mantuvo su orgullo, pidiéndole al comerciante que le vendiera a un
hombre elegantemente vestido: Véndeme a aquél, parece que necesita un amo.
¿Quiénes son los dueños del
mundo, los Alejandros o los Diógenes? Una cuestión fascinante.
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