Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de octubre de 2011

PIERO DE LA FRANCESCA


Vista de  Florencia


El platonismo tuvo un importante papel en el Renacimiento italiano, sobre todo con la fundación de la Academia Florentina. Allí confluyeron filósofos y humanista, pintores, escultores y arquitectos. Todos ellos enamorados de la geometría, de la divina proporción, de la mágica armonía de los números capaz de transmutarse, si un artista-demiurgo es capaz, en belleza material y sensible. Javier Krahe, cantante español actual, más amigo de Diógenes el cínico, ironiza sobre esta pasión de geómetras con esta canción plena de dobles sentidos en la que no se da puntada sin hilo:

lunes, 24 de enero de 2011

RENACIMIENTO




Una pena no poder desarrollar en clase un buen tema de Filosofía en el Renacimiento. Todos deberíais leer el post EL RENACIMIENTO: CONTEXTO HISTÓRICO E IDEOLÓGICO que podéis enlazar en la columna de la derecha, donde pone historia del arte, es decir, en el excelente blog de Tomás.
Se trata de un recorrido fantástico por las ideas que fundamentan las importantes transformaciones de la cultura y la ciencia italianas que se expanden con mayor o menor fuerza por toda Europa.
Un par de cosas que creo que interesan: la recuperación en Europa del platonismo se produce en el contexto italiano por, al menos, dos causas: Por un lado la tensión política entre Florencia y Roma. Desde el S. XIII Roma –los estados vaticanos- ha asumido con fuerza la filosofía de Sto. Tomás, fundamentalmente aristotélica, y en Florencia revitalizan los estudios platónicos fundando incluso una nueva ACADEMIA, aunque dándoles una perspectiva ecléctica y no ortodoxamente cristiana. Autores como Giovanni Pico o Marsilio Ficino animan una suerte de “neopaganismo” aunque trufado de elementos cristianos.
Por otro, el humanismo se alienta desde el poder florentino, especialmente desde la cancillería –el equivalente, más o menos, al ministerio de asuntos exteriores- en la que hombres como Salutati o Bruni juegan un papel extraordinario en la recuperación de los clásicos. Como señalaba en otro post, su acogida de numerosos intelectuales bizantinos que huyen de la conquista turca les aporta un material impagable e injerta en sus interpretaciones de Platón una nueva visión.
La obra de personajes tan diversos como Botticelli, Miguel Ángel o Galileo –ya en el XVII- no se pueden entender sin este auge del platonismo. Recordemos que el astrónomo escribe incluso obras en forma de diálogo.

sábado, 15 de enero de 2011

LA HISTORIA DE BIZANCIO TAMBIÉN EXISTE



Mistra. Capital del Despotado de Morea.

En el curso que seguimos en 2º de Bat. nos limitamos a unos pocos autores de la tradición filosófica de Europa Occidental. Las limitaciones brutales de horario hacen imposible que nos planteemos otra posibilidad. Acabamos de ver un panorama veloz de la filosofía cristiano-medieval en occidente, citando apenas de pasada a autores capitales como Agustín de Hipona o Tomás de Aquino.
Sin embargo, en Oriente –el oriente bizantino- se desarrolla durante siglos una vigorosa filosofía cristiana; de hecho, un desarrollo de la doctrina -vinculada al helenismo y escrita en griego- que es durante siglo mucho más sutil que la que tiene lugar en occidente. Las influencias sobre la filosofía occidental son patentes y se observan desde Agustín, que cita en diversas ocasiones a uno de los grandes de Bizancio, Gregorio Nacianzeno, hasta Tomás de Aquino, que utiliza la obra del bizantino Filopón para enfrentarse a los averroístas.
Toda la filosofía árabe crece y se desarrolla en contacto fructífero con el mundo bizantino y el occidente cristiano todavía recibirá un último regalo en el S.XV, cuando tras el asedio de Constantinopla por los turcos un grupo selecto de filósofos bizantinos cargados con obras antiguas traducidas y comentadas se refugia en Italia tras pasar por el despotado del Peloponeso y Mistra. Parece claro que difícilmente se podría entender el auge del humanismo en la península latina sin la obra del último grande del pensamiento bizantino, Gemisto Pletón, y sus discípulos Crisoloras y Besarión.
La decisiva trasformación del mundo eslavo es obra también de Bizancio. Su acción en ese mundo modifica, sin lugar a dudas, el devenir de la historia hasta nuestros días.