domingo, 27 de diciembre de 2009

FELICES FIESTAS

Después de un breve "apagón informático" procedo a proponeros unos temas de redacción que podrían resultar útiles para practicar estas vacaciones. También podéis utilizar los títulos de las que han salido en los exámenes del primer trimestre:

Explica la Teoría de las Ideas de Platón y señala las influencias que se puden apreciar en ella.

Explica el concepto naturaleza en la filosofía presocrática y su elaboración en Platón.

Explica el significado del concepto cosmos en la filosofía griega y su utilización en Platón.

Explica la teoría platónica sobre la verdad y sus relaciones con las de los sofistas y Sócrates.

Explica la teoría platónica del alma y sus vínculos con la ética y la política. ¿Qué influencias socráticas podemos detectar en ellas?

Y esto es todo. Espero que os resulte suficiente. Pienso que tenéis tiempo para hacer alguna, así que no perdáis la ocasión de practicar. En una futura entrada, recordaré las fechas de las recuperaciones para aquellos que no las tengan presentes.
Un saludo.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

JÜNGER Y LOS NÚMEROS



Este texto pertenece al escritor alemán Ernst Jünger. Lo escribió el año 1966 y forma parte de una obra de carácter autobiográfico titulada Pasados los setenta. Creo que a estas alturas y si preparar exámenes no os ha secado el cerebro deberíais estar en condiciones de entenderlo, al menos en parte. El texto expone a la perfección la doble cara de los números en función de la consideración que de ellos hagamos. ¿Seríais capaces de desentrañarlo?
Ánimo con vuestros exámenes...

Los números no pueden ser dioses, como opinaban los neopitagóricos. Eso sería fetichismo en un plano superior.
Pero los números son algo más que meros receptáculos, algo más que criterios de medida surgidos de una invención refinada. No son sólo magnitudes inventadas, sino también magnitudes descubiertas; eso se halla confirmado por la física, por la química, por la cristalografía, por la botánica...
Los dioses no pueden ser números, pero en los números hay algo divino. En ellos captamos la coreografía del Universo, las huellas de las pisadas de un baile cuyo coreógrafo permanece oculto...
Con los números comienza también el engaño, la distracción. Los números son vestidos; nuestro último esfuerzo consiste en quitárnoslos.